Raúl Sánchez, Alan Plummer, Alejandra Vivas, María Victoria Quayat, Matías Lucio Piccolo, Ana Sofía Rojo Brizuela
Buenos Aires se apoya en una ventaja estructural: la concentración de talento. Universidades y hospitales de referencia, laboratorios, empresas tecnológicas, emprendedores y profesionales altamente calificados conviven en pocos kilómetros. Esa densidad científica y creativa consolidó, durante años, su identidad como capital de la economía del conocimiento en Argentina.
Hoy el desafío es otro. En un mundo donde la carrera tecnológica se redefine a velocidad récord, ya no alcanza con ser innovadora. La cuestión de fondo es si la Ciudad puede convertir ciencia en producción, y conocimiento en empresas capaces de escalar y competir. Porque la deep tech ya está emergiendo: surgen startups y desarrollos de frontera, aparecen capacidades reales, y existen señales de un nuevo ciclo tecnológico. El problema es que, todavía, esa dinámica opera más por casos que por sistema.
Ahi entra la deep tech: innovación basada en ciencia e ingeniería de frontera, con alta inversión en I+D, tiempos largos y propiedad intelectual como motor. No es sumar apps: es crear capacidades nuevas en biotecnología, salud. energía, materiales e inteligencia artificial avanzada.
Este libro explora, con mirada estratégica, qué hace falta para que esa transformación ocurra de manera sostenida: capacidades locales, política pública. coordinación institucional, demanda temprana y financiamiento paciente. La transición es posible.
Exige decisiones.
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