El pequeño Adolfo es un niño muy travieso, y también muy curioso. Quiere saberlo todo, quiere entenderlo todo. Es que no comprende mucho lo que ve a su alrededor: pobreza, hambre, injusticias. Este chiquilín, que creció en un orfanato, tendrá un camino de lucha y sorteará muchos peligros. Desde su enorme fe cristiana y una vocación artística imparable se hará oír en todo el mundo, siempre buscando la paz. Logrará cumplir muchos de sus sueños. Y, todavía, ¡lo esperará una sorpresa extraordinaria!