A partir de un episodio real, este libro se interna en la historia del anarquismo argentino, en sus pasiones, dilemas y fantasmas, y muestra hasta qué punto la violencia política, la represión estatal y la construcción del mito forman parte de una misma trama. Matar al comisario reconstruye un capítulo central de la historia argentina y vuelve sobre una pregunta incómoda y demasiado actual: ¿qué hace una sociedad con su violencia, sus héroes y sus muertos?