Dice Mariano Quirós en el prólogo: ”Como Chaplin en Tiempos modernos —que al alzar una bandera para devolvérsela a su dueño termina convertido en guía involuntario de una huelga de trabajadores—, el joven Mario Machado acabará, distraído y acaso sin quererlo, a la vanguardia de una columna maltrecha y desesperada durante la gran movilización del 20 de diciembre de 2001”.