Un detective viudo y tan solitario que busca hormigas en su oficina para tener a quien cuidar.
Una chica de pelo verde, probablemente loca, rotundamente etérea y que canta Leonard Cohen al estilo tirolés.
Un rey jubilado, ansioso por vivir la última aventura antes de que el olvido lo borre.
Y como escenario de un insólito secuestro: Madrid, una de esas ciudades que nunca duermen, a lo mejor porque no las dejan las pesadillas.