Un diagnóstico inesperado. Otra vez, el laberinto del cáncer. Como Ariadna salvando a Teseo, la autora tejió un hilo resistente para sortear las encrucijadas: anudó los tratamientos médicos
con prácticas de meditación y respiración consciente, actitud positiva, mucho amor y gratitud.
Un hilo fuerte para sostenerse, avanzar y renacer. En estas páginas no solo comparte esos recursos de autocuidado: comparte sus memorias de sobreviviente —a veces luminosas, a veces oscuras, siempre vitales— y las convierte en una guía de resiliencia para quienes necesitan fuerza en medio de la tormenta.
Porque todos enfrentamos laberintos. Y todos necesitamos un hilo que nos guíe hacia la luz. Este libro es ese hilo.