El joven hindú llamado Siddharta emprende un viaje que comienza en la casa de su padre y termina en un río. En esta aventura personal conoce personas y vive experiencias que irán transformando su forma de entender la verdad. Como toda obra de Hermann Hesse (1877-1962), Siddharta posee un acusado sesgo autobiográfico, reflejando las obsesiones de un autor sumido en la reconcentrada introspección de su propia naturaleza espiritual y examinando las cualidades míticas de la experiencia humana.