Como en sus novelas anteriores, El juguete rabioso, Los siete locos, Los lanzallamas, en los personajes de los nueve cuentos que integran El jorobadito (1933), Arlt vuelca su exigencia de un mundo feliz para el hombre acosado, para aquél que sufre el doble asalto de la realidad exterior y de la torturada vida interior.